jueves, 19 de junio de 2014

Luces y sombras del Control Remoto

Redacción
Ojo Blindado
Omar Ali Villca
                                                                     Luces y  sombras de Control Remoto

Desperté con un optimismo insuperable de seguir con la buena  vibra el día y con el control remoto del televisor en la mano. Sí , ese control que maneja a distancia  un aparato  sin levantarte de la cama .Apague la tele  y empecé a escudriñar las nuevas adquisiciones  de la semana en cuestión a libros, me encontré con otro Control remoto,  el más reciente libro de Raúl Peñaranda , trabajo de investigación  en el que se denuncia la existencia de medios paraestatales , es decir , que se camuflan como  privados pero que actúan favoreciendo la visión de realidad que un gobierno de turno desea difundir .

Control remoto  sostiene que en Bolivia, en los últimos años, el gobierno desplego  una estrategia para controlar importantes medios de comunicación. Se afirma que estos medios fueron adquiridos mediante empresarios y/o amigos, colocarlos  directamente o también conseguirlos   por presión hacia  los dueños de los mismos. Entre ellos  están las redes de TV nacionales ATB y PAT, los canales regionales Full  Tv y Abya Yala y el diario la Razón.

Peñaranda parte de un secreto a voces y empieza a indagar, obtener testimonios y documentos, realiza estudios de caso y otros estudios sobre la cantidad de publicidad que reciben estos medios. La tesis principal sostiene que desde la Vicepresidencia se controla seis medios de comunicación y está basado en fuentes anónimas. 34 entrevistas de las cuales solo hay 4 nombres, el resto son fuentes secretas.

¿Hay un uso  excesivo  del secreto de fuente, le quita solidez al trabajo? Es importante entender que el periodismo de investigación, no es una investigación de fiscalía o detective. Su objetivo no es aportar con pruebas  a la comprensión de los hechos, sino ampliar los contextos para entenderlos acontecimientos. Entonces, el periodismo de investigación  se basa en fuentes anónimas y no hay limite.es constitucional, eso no se discute.

De seguro se abordara sobre  las fuentes para desvirtuarlas, pero recordemos el proceso  Watergate en la presidencia de Nixon. Un caso delicado que incluía corrupción, delitos y políticos muy poderosos, corrían riesgos personales los periodistas y sus fuentes. En especial el llamado Garganta profunda, personaje clave del caso,  cuya identidad fue revelada en vísperas de su muerte. Era Mark Felt, un alto directivo del FBI. Entonces  el usar fuentes secretas  es válido  dentro el periodismo.

Con relación a conseguir las contrapartes, el autor  escribe  que sus cuestionarios no obtuvieron ninguna respuesta. ¿Será que  Peñaranda  no tuvo el tiempo necesario o tendría que hacer un trabajo de inteligencia, intervención de llamadas telefónicas o meterse en el correo electronico  de alguien para conseguir pruebas contundentes  contra la Vicepresidencia? Lo que hizo el autor de Control remoto  fue describir con precisión lugares y personajes que estuvieron o son parte de la compra y traspaso de medios  al Gobierno. No fueron desmentidas hasta el momento,  solo atacaron queriendo desprestigiar al  escritor libro con su nacionalidad.

Encontré desprolijidad en los estudios de contenidos  y publicidad. No se puede analizar el comportamiento histórico de varios medios con relación a la inclinación de titulares en tan solo cinco días, además  no se puede excluirá otros medios. Hay una clara falta de datos   con mayor severidad y por ahí se viene  el carácter especulativo  de cifras. ¿Es el periodismo una ciencia exacta? ¿Debe trabajar sobre la base de pruebas? pues sí. ¿Puede utilizar la conjetura?, también. ¿Es válido apelar a la presunción?, por supuesto.

Da la sensación que Raúl peñaranda se queda corto con el alcance de lo demostrado en su libro ¿pero cómo probar que existe un control de parte del gobierno? Parece no tener pruebas contundentes. Creo que Control remoto es una forma de demandar  una acción ciudadana de pedir a las autoridades un estilo de gobernar que sea más democrático.

Lamentablemente, nuestro erróneo y escaso concepto de periodismo nos hace equipararlo a una actividad donde la prueba, sobre todo si es irrefutable y contundente, debe y tiene que ser el sentido absoluto de su validez en cuanto actividad y oficio. Se desconoce  que el objetivo del periodismo, más que respuestas  definitivas, es sólo generar  y abrir interrogantes, sobre todo cuando su trabajo está referido al poder constituido.


La conclusión de lo sucedido es que sepamos que ya no podemos depender de los medios para que ellos pongan, los temas realmente importantes en escena. Debemos buscar y crear estrategias diferentes para trabajar los temas y generar una contraopinión, hay que abrir otro tipo de espacios de difusión de la información, pero sobre todo de su tratamiento con altura.

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